El caos

                                                                                                                                                     A Inés…

Preludio

A los 43 fui feliz. Era una felicidad expansiva, que se infiltraba en los huesos. Toño tuvo la culpa. Llegó por casualidad cuando la ausencia de Carolina empezaba a desmoronarme.

La primera batalla (2/10/13)

La mujer tenía frío. El viento se desperdigaba por las calles del centro llevando consigo polvo y restos de basura. Dos muchachos pasaron corriendo como si se alejaran de algo. Tenían la camisa manchada con sangre. En la esquina, la gente se cernía alrededor de una masa sin forma. La ventisca aumentó. Mariana tuvo que cerrar los ojos. Gritos, había gritos. Eran graves y monótonos. Los sintió cerca, mezclados con el olor a ladrillo pasado por agua de la tarde. El viento amainó. Mariana abrió los ojos. La resolana se deslizó entre sus pestañas, creando un efecto a contraluz de las siluetas. Un policía golpeaba a una muchacha de no más de 20 años. Era pálida y flaca, casi en los huesos. Los jeans le llegaban a la cadera, mostraban un tatuaje de mariposa pegado sobre el ombligo. El sudor perlaba su frente. Lloraba, pidiendo clemencia.

Puedes descargar el cuento completo que forma parte de la antología Sombras del Tiempo en: Smashwords: http://bit.ly/1OdOTfp
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