Junio y la ciudad deslavada

Desde el taxi, la ciudad se deslavaba, con el sol de junio retumbando sobre el pavimento, formando pequeños oasis de luz en las banquetas. La gente caminaba presurosa, rozándose con los hombros, sin mirarse. Pensé en mi relación con Matías. Esos meses habían sido así. Tocándonos presurosos, sin voltear a vernos. La campaña nos había hecho así. Ya no importaba.

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